El yogurt y las legumbres son un duo perfecto para rellenar unas patatas. Acompañadas de unos canónigos son buenas tanto en invierno como en verano.
4 patatas grandes
3 cucharas (sopa) de leche
2 cucharas (sopa) de mantequilla
1 yogurt natural
1/2 zanahoria cocida
1/2 calabacín cocido
1/2 boniato cocido
2 cucharas (sopa) de guisantes cocidos
1 pizca de nuez moscada
1 pizca de tomillo fresco picado
Sal, aceite
Lavar bien las patatas y sin pelarlas, hacer unos agujeros con un tenedor. Disponer en una bandeja de horno, espolvorear sal y regar con aceite. Asar durante 20/25 minutos y retirar del horno pinchando antes con un tenedor para certificarse de que estén blandas. Dejar templar y ahuecar con cuidado, retirando la pulpa. Mezclar la zanahoria, el calabacín, el boniato picados y los guisantes. Juntar 1 cuchara de mantequilla, el tomillo y sal.
Rellenar las patatas y reservar.
Mezclar el yogurt la leche, la nuez moscada, la sal y el resto de la mantequilla. Espolvorear el tomillo y tapar las patatas.
Llevar al horno 2 minutos para gratinar.

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